Cap. 2: ¡No problema!

Siete días antes de nuestra partida, una huelga de personal de seguridad del aeropuerto hizo que Koldobika se plantara en Barajas tres horas antes de la salida del avión. Koldo estaba convencido de que si no llegaba con tanta antelación habría problemas para coger el vuelo que le llevaría a Chisinau previo paso por Bucarest.Sigue leyendo «Cap. 2: ¡No problema!»

Cap. 3: Пожалуйста. (¡Payalsta!)

El ATR 42-500 de Tarom Romanian Air Transport tampoco tenía ganchillo en los reposacabezas. Ni tampoco había moldavos viajando con gallinas. En su lugar, familias normales y corrientes con sus hijos y personas de diversa índole que volvían a su país. Y dos españoles a los cuáles todo el mundo miraba extrañados antes de embarcar.Sigue leyendo «Cap. 3: Пожалуйста. (¡Payalsta!)»

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