Cap. 2: ¡No problema!

Siete días antes de nuestra partida, una huelga de personal de seguridad del aeropuerto hizo que Koldobika se plantara en Barajas tres horas antes de la salida del avión. Koldo estaba convencido de que si no llegaba con tanta antelación habría problemas para coger el vuelo que le llevaría a Chisinau previo paso por Bucarest.Sigue leyendo «Cap. 2: ¡No problema!»

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